Para los que no me conocen los suficiente, soy un melancólico, bueno, no todo el tiempo, no es que ando por la vida de ese humor negro, triste o suspirando por lo que no tengo. Pero hay días, momentos, en que me ataca. O es que todos están igual que yo, entre una cosa y otra del trabajo, tomándose un Té de Rosa de Jamaica, escuchando Gotan Project y divagando un poco entre el pasado el presente y el futuro? No lo sé ni nunca lo he sabido, será que es una conducta normal de todos solo que a casi nadie le gusta admitirlo ante los demás? Yo si, hoy ando algo melancólico (la verdad he dudado en usar esta palabra las dos veces que la he escrito, pero espero entiendan, es difícil conseguirle otro nombre, sobre todo cuando tienes al jefe pasando por detrás de ti y 50% de tu cerebro esta concentrado en altabear más rápido que lo que dura el café en el piso)….aunque seguramente ya, a las 5 p.m., a la hora de salida….cambie el humor negro de uno que otro día por el humor anaranjado del viernes.
Su melanciolia me llevo a los 10 minutos de cultura diarios, ahora le muestro la sabiduria obtenida de la fabulosa wikipedia y continuo con la rutina...
ResponderEliminarLa cultura griega clásica explicaba todas las enfermedades y los cambios de temperamento o "humor" a partir de la influencia de cuatro líquidos corporales denominados "humores": la sangre, la flema, la bilis negra y la bilis amarilla. Según esta teoría de los cuatro humores propuesta por Hipócrates un exceso de sangre provocaba comportamientos hiperactivos (maníacos, en la terminología actual), mientras que el exceso de bilis negra provocaba un comportamiento abatido, apático y un manifiesto sentimiento de tristeza. El término "bilis negra" o μελαγχολια ("melancolía", μελαγ: melán, negro; χολη: jole, hiel, bilis) pasó a convertirse en sinónimo de tristeza.
/soothe
/spit